Esa es una pregunta con la que muchos hemos chocado alguna vez. ¿El fanart es ilegal? Esta duda puede ser respondida gracias a las mismas leyes que protegen los derechos de autor.
Aunque sean diferentes en cada país, la mayoría o todas se rigen por el Convenio de Berna, que dice más o menos lo siguiente:
Según Ley 32-86 de derechos de autor de la República Dominicana (tomado como ejemplo).
Artículo 3. - El derecho del autor es un derecho inmanente que nace con la creación de la obra. Las formalidades que esta ley consagra son para dar publicidad y mayor seguridad jurídica a los titulares de los derechos que se protegen.
a) Las traducciones, adaptaciones, arreglos musicales y demás transformaciones realizadas sobre una obra del dominio privado, con autorización expresa del titular de la obra original u en este caso, será considerado como titular de este derecho, la persona que la haya realizado, salvo convenio en contrario.
Ahora, para entender este tema de raíz, primero debemos entender a qué nos referimos cuando hablamos de fanart. Entender su concepto etimológico.
Wikipedia lo define así:
“Un fanart o fan art es un concepto proveniente del inglés comúnmente usado para denominar aquellas obras de arte, principalmente visuales, que están basadas en personajes, épocas, vestuarios u otros que el artista toma de universos previamente creados por un tercero”.
La ley protege todo aquello que puede ser plasmado en papel o contenido en algún soporte físico, lo único que la ley no protege son los conceptos u métodos. Es decir, nadie puede demandarme por dibujar estilo anime, estilo Disney u estilo Pixar. Pero si pueden demandarme por copiar al personaje exactamente igual. Lo que significa que el Fan art, sea para uso personal, sea con fines comerciales o sea hecho por encargo, es algo ilegal. Sólo el autor tiene derecho a explotar la obra en todas las formas que quiera y desee hacerlo.
Hasta ahora todo es un poco más claro según lo que puedo interpretar de los artículos ya expuestos.
Es decir, que una obra realizada por una persona ajena al autor puede ser considerada original si previamente se han adquirido los derechos para su modificación y pasa a ser una obra derivada con estilo propio de quién ha realizado dichos nuevos rasgos de estilo.
De lo contrario, es ilegal.
¿Por qué? Porque nadie pidió permiso ni ha pagado una licencia al autor original para dibujar u escribir historias sobre su personaje.
Según lo que da a entender la ley, sólo se consideran obras derivadas originales, cuando el autor hubiera dado su consentimiento previo para permitir que su personaje sea recreado, copiado y distribuido en el formato que sea (texto, dibujo, etc.). Ese derecho le brinda al intérprete Derechos conexos, que son los que se extienden a los traductores, editores u en este caso, creadores de fan Art.
Eso es lo que hacen las grandes compañías cuando quieren hacer algún uso comercial (artículos, reimpresiones, merchandising, etc.) de algún personaje. Le pagan un derecho o licencia al autor y eso puede incurrir en grandes sumas de dinero que no todos pueden pagar.
Para entender mejor, voy a incurrir a un ejemplo que ilustra el caso: Sakimichan (creadora de fanart u obras derivadas).
Tenemos a una de las dibujantes más populares de Deviantart y Patreon: Sakimichan, quien ha inspirado a muchos con sus dibujos y su maravilloso estilo. Y la tomo como ejemplo porque es una de las artistas más conocidas en toda la comunidad artística.
Ella es mayormente popular por sus fanarts, los cuales gozan de una gran calidad. Eso no cambia el hecho de que ha sido duramente criticada por la misma comunidad de artistas por lucrarse de manera directa con la reproducción de esos mismos Fanarts.
Algunos hasta creen que porque artistas parecidos a ella —muy buenos— se han hecho populares haciendo esta clase de arte y no han tenido problemas legales, eso está bien y no están haciendo nada malo, pero sí es ilegal y lucrarse con ellas es igual.
La única razón por la que muchas empresas no hacen nada es porque lo permiten. Ignoran el asunto porque es una forma de publicidad gratuita tanto para ellos como para los artistas.
Algunos consideran que siempre y cuando no estén lucrando con esas obras
no importa que hagan tantos fanarts como quieran (caso de
Riot, creadores de
League of legends) y otros, pocos, consideran que si están lucrando, siempre y cuando esas ganancias no sean escandalosas, a ellos no les interesa y te dejan tranquilo (el caso de los
dojinshi japoneses (son obras a la venta ilegales, pero los artistas lo permiten, y hasta asisten con ellos a convenciones, porque entienden que es publicidad y una manera de conocer a nuevos talentos)... pero eso también puede cambiar si la comunidad crece demasiado.
Por lo poco que sabemos esas empresas y sus ojos no han recaído sobre esta artista por razones desconocidas, pero si Disney, Toriyama, Cartoon Network o cualquiera de los autores se les diera hoy la gana de exigirle que elimine todo ese material de las redes, ella tendría que hacerlo de inmediato y sin llorar. Es por ello que eso es un arma de doble filo.
El fan art es bueno porque te ayuda a practicar como artista, a mejorar tu trazo y a hacerte conocido, que los demás conozcan tu estilo de dibujo; pero es un arma a la inversa también porque no puedes lucrarte con ellas de ninguna forma, al menos no sin el riesgo de que si te descubren recaiga en ti una gran demanda o, para no gastar en abogados, tengas que eliminar todo tu trabajo de golpe porque la ley no te ampara.
Eso sucedió con dos hermanos colombianos que intentaron reproducir
la cerveza de los Simpson y comenzaron a ganar tanto dinero y popularidad que atrajeron la atención de la
20 Century fox y fueron
demandados y obligados a retirar todo del mercado. Ellos alegaron que no tenían idea de que una cerveza inexistente dentro de los Simpsons podría tener derechos legales.
Sería horrible que nos pasara eso, ¿verdad?
Es también por esta razón que Deviantart no permite la venta en la sección de solo Fanart.
Volviendo a Sakimichan.
Hace unos años (2016), la artista mencionada publicó en un post en su Deviantart que le habían informado de que alguien
había robado sus dibujos, los había impreso y los estaba vendiendo en convenciones de comics. Por supuesto que se quejó y exigió el retiro inmediato.
El “ladrón” eliminó varias de sus cuentas en donde estaba lucrando con el hurto: amazon, etsy.com y su propia tienda en línea. También los hizo pasar como suyos (si mal no recuerdo), algo que es por demás horrible y la peor pesadilla de un artista.
Ese post trajo un debate muy interesante sobre lo legal y lo ilegal del fan art. Legalmente, Sakimichan no tiene derechos sobre sus dibujos porque los personajes no son suyos.
Por ejemplo, si hoy yo hiciera un fan art de Goku pero con mi propio estilo, aunque el estilo sea mío el personaje es de Toriyama. Él no me ha dado permiso de usar a su personaje. Entonces ¿quién tiene los derechos del fanart?, ¿yo por usar mi estilo personal o Toriyama por ser el dueño y creador del personaje?
La respuesta es complicada y dolorosa: ninguno.
Yo no soy dueña de la obra porque el personaje no es mío y por tanto no es una obra original, aunque tenga mi estilo, ni Toriyama es el dueño porque él no estuvo involucrado de ninguna manera con mi recreación del personaje, ni me dio permiso, ni me pagó tampoco. El dueño es Nadie.
¿Eso le da derecho a otros de usar mi arte si nadie es el dueño? Por supuesto que no. Nadie tiene los derechos y por tanto nadie tiene derecho a usarlos, pero sí tengo la potestad para reclamar y exigir respeto por el trabajo realizado.
Así que Sakimichan tenía todo el derecho a reaccionar con enojo y, de cierta manera, no porque lucrarse con un arte derivado sin el consentimiento del autor es ilegal. En cierto modo ambos están haciendo lo mismo y fue ese pensamiento lo que provocó el debate.
Además, hay otro delito a parte de la violación de copyright y parece que muchos olvidan eso: los
derechos morales de una obra. Estos son los que protegen la integridad de la creación original del autor.
Por ejemplo:
Disney se esfuerza en mantener una imagen puritana y noble de sus personajes, por tanto, representarlas como objetos sexuales o en poses que lo inciten, incurren a la violación de su derecho moral y también pueden demandarte por ello, algo que varios creadores de fanarts hacen (no sólo con personajes Disney, con varios personajes de otras compañías). Lo mismo pasa con las blasfemias en imágenes religiosas que atentan contra la reputación del artista y la concepción de su arte.
La razón por la que estás entidades no han hecho nada es porque se hacen los ciegos porque a la larga esto es algo que beneficia a todos (publicidad gratuita para uno y reconocimiento artístico para otros). Sin embargo, las empresas pueden cambiar de opinión en cuanto a lo que estás haciendo con sus personajes e imponerte una guillotina legal.
No, no basta con mencionar al autor original y decir que la obra no es tuya, tampoco significa que el que no estés lucrando con ello no estés haciendo algo fuera de la ley, con todo lo expuesto arriba se sobreentiende que es ilegal por el mero hecho de usar a personajes de terceros sin el permiso del autor original, no importa si es tu versión de un personaje de un libro, de un videojuego, un póster o lo que sea, obras derivadas abarcan la adaptación en cualquier formato existente.
En fin, este es un tema que da mucha agua a beber.
Para ahorrarse tantos dolores de cabeza con asuntos legales, es mejor inclinarse más por obras que ya estén libres de derecho, ya sea por la concesión del creador original o porque los derechos han expirado (claro, en caso de que quieras vender tu arte sin temores), pero si sólo haces esto para practicar, entonces continúa mejorando.
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